Piensa en un sábado, una celebración de unas 8 horas.
Marca lo que tiene tu espacio y te damos una cifra de partida.
El aforo máximo que admite y dónde está.
¿Dónde está?
La zona mueve el suelo del precio, no el techo: un espacio del interior con carácter supera de largo a uno corriente de la costa.
Marca solo lo que de verdad puede usar quien reserve. Lo comprobamos en la certificación.
Ser honesto aquí te ahorra cancelaciones y malas reseñas.
Opcional. Si ya lo haces, escribe lo que cobras hoy por un sábado y lo comparamos.
En la sección Precios de tu anuncio se te pide lo que quieres recibir, que es la horquilla rosa de aquí arriba. Escoge un número dentro de ella, escríbelo, pulsa «Calcular precios» y el resto de los días se rellenan solos, algo más económicos: el sábado es el día más caro. Después puedes cambiar a mano lo que quieras.
Y si tu espacio sirve para dos cosas muy distintas —celebraciones, pero también talleres, sesiones de fotos o reuniones—, rellena la franja de grupo pequeño. Un grupo de 12 no puede pagar lo mismo que uno de 40, y esa franja es justo lo que lo resuelve. Los días entre semana ya salen más baratos solos.